Sin categoría

Fichajes sin horizonte

Mirá, la culpa empieza en la sala de juntas donde se firma la hoja sin mirar el calendario. Un club compra un delantero de 30 millones y, de repente, la UEFA ya tiene la tabla de coeficientes en la mano.

Presupuestos desinflados

Por cierto, los directores financieros a veces tratan la cuenta como si fuera una bolsa de chuches: gastan primero y piensan después. El resultado: la cuota de participación se dispara como cohete sin control.

Descuidos en la cláusula de rescisión

Aquí tienes el trato: una cláusula olvidada es como una grieta en la muralla. Un jugador se va por menos de lo previsto y el club pierde ingresos que el reparto de LaLiga reparte automáticamente.

Ignorar la curva de amortización

Y por eso, muchos equipos ignoran que la amortización no es una sugerencia, es la regla. Cada millón pagado en traspaso se reparte en 5 años, pero la planificación financiera a menudo lo trata como gasto inmediato.

Errores en la gestión de derechos de imagen

Los derechos de imagen suelen quedar en el aire como humo. Si no se negocian bien, la liga retira parte de la cuota televisiva y el club se queda mirando el vacío.

Desconexión entre cuerpo técnico y directiva

Cuando el entrenador dice “Necesitamos un volante creativo”, y la directiva responde “Vamos a comprar una estrella”, la diferencia en visión crea un desbalance que la UEFA penaliza con cuotas más altas.

Plan de contingencia inexistente

¿Sabés lo que pasa cuando la temporada se corta inesperadamente? Sin plan B, el club no puede redistribuir la facturación y la cuota se vuelve una carga imposible.

En campeonligaespanola.com se comenta que la única forma de salvar la cuota es ajustar la hoja de balance antes de cerrar la ventana de fichajes, revisando cada cláusula y alineando la amortización con la proyección de ingresos.

Acción inmediata: revisá el plan de amortización, alineá cada traspaso con la cuota esperada y poné el radar en la cláusula de rescisión antes de firmar cualquier contrato.